Lecciones te da la vida

viernes, 17 de octubre de 2008

 

Hoy me sentí muy mal conmigo mismo. Mis papás me invitaron a cenar tacos y fuimos a un puestecillo en Santa Úrsula Coapa que conocemos hace más de diez años. Habíamos terminado de cenar cuando una mujer de unos cuarenta o cincuenta años se acercó a los comensales. Era obvio que estaba algo tocadiscos, comenzó a hacer la plática a algunos de los que estaban a mi alrededor y los demás la veían con curiosidad. Supuse que ya la conocían y sabían de sus "aventuras".

Estaba listo para irme cuando sentí que alguien me tocaba el brazo con un dedo. Pensé: "Nooo, a mí nooo". A la segunda vez que lo hizo volteé. Me dijo: "¿Puedes pedirme un taco de suadero?" Me hizo gracia que quizá me hubiera confundido con un encargado del puesto, aunque lo dudé pues no iba tan fachoso como siempre. Le respondí: "Creo que sería mejor que le dijera al chavo de la gorra", es decir a quien preparaba los tacos.

Muy emocionada se dirigió a él y le dijo "dame uno de suadero, él (señalándome) me lo va a pagar". Mi primera reacción fue la de decirle al taquero "¡No!" y agitar el dedo en señal de negación, no enojado sino sorprendido. Mi papá tranquilamente sacó su monedero, me lo dio y dijo "déjala, págaselo". Mientras tanto, la señora seguía convenciendo al joven taquero de que le diera el taco diciéndole "sí, él dijo que lo va a pagar" y diciéndome a mí "¿verdad que sí?". Al final le dije a él "sí, dáselo" y se lo pagué a la chava que cobra.

Luego me sentí mal por mi primera reacción. Es decir, la señora me sorprendió, pero a veces tenemos el "no" flojo y nuestra primera reacción es negarle algo a alguien que lo necesita o que sencillamente le daría una alegría. Procuro ayudar a las personas, sobre todo a los músicos que se suben a tocar al transporte público, pero quizá quitándome ciertos prejuicios (como ponerme nervioso cuando apareció esta señora) me permitiría hacerlo mejor.

Al menos, a pesar de mi reacción, la señora disfrutó su taco de suadero. Lección aprendida, papá.

4 comentarios:

Lorena Ceballos dijo...

Andale, pa que se te quite lo mala onda!!

hehehe... no, yo de todas maneras no le hubiera comprado nada...

o quien sabe!

GaBBy dijo...

mmmm me dejaste pensando... yo creo q màs bien la primera reacciòn a decir no, es porq nos hemos desensibilizado a las personas q realmente necesitan ayuda... en mi caso, es porq ya no se distinguir entre la gente q de verdad necesita y la gente q es gandalla o comodina y q solo estira la mano sin hacer un verdadero esfuerzo por ganarse el pan de cada dìa mientras tù te sobas el lomo no se cuantas horas al dìa trabajando... de verdad q esa gente sì me emberrincha, pero aplaudo la reacciòn de tu pà q reconoce a quièn tiene necesidad y ademàs le ayuda!!! ;)

CállateTú dijo...

No eres el único... Mi primera reacción es decir no y hubiera sido la misma de haberme pasado lo mismo.

No me remordería la conciencia, eso sí, de negaciones estamos llenos...

Y yo ayudo a los niños...

vickydu dijo...

1--- voy a comentar mil meses despues---
2--- es que me encanto ese escrito---
3---- muy buen blog XD-----

ahora si:::::::

muy bonita leccion aunke mi reaccion tambien hubiera ido la misma de asombro... y a lo mejor lo hubiera pagado PERO hubiera quedado desconsertada primero jejejeje XD